Desempaña y seca un juego de repuesto de gafas de nieve utilizando el calor bajo el capó. Guarda tu par de repuesto en la bolsa, colócalo bajo el capó durante las paradas y elimina la niebla y la humedad para que estén listas para la siguiente etapa. Ideal para salidas frías y húmedas donde las lentes se empañan rápido.